Lo siento Rebeca, pero tal como te dije, así titularía mi siguiente entrada. Este fin de semana, nos fuimos de concierto a Castellón Rebeca, Antonio y yo. Mis amigos de allí nos invitaron a ver un concierto en Onda de Extremoduro. Rebeca se apuntó en su móvil que tal día teniamos el evento. En el móvil ponía caduca día 18 de octubre, así que ya sabéis cómo son estas inglesas... la gente le preguntaba a que concierto iba y ella toda segura de sí misma, decía que a ver un grupo que se llamaba Caduca.
Así que para los amigos de Rebeca fuimos a ver caduca. Ha sido breve pero bueno e intenso. Salimos sábado a mediodía, llegamos allí a las 20h, justo para cenar y ver el concierto y al día siguiente al mediodía salimos de vuelta.
Yo dejo esta entrada abierta para que a ver si de una vez por todas os decidís a escribirme y os abro la veda para que os metáis conmigo... porque anda que no me han dado caña con mi tema puntualidad. Ya ves... para unas horillas de nada que me retrasé... si es que esta gente de Castellón que se puede esperar de ellos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Vamos a ver... ahora que no me diga Alberto que corto rollos, porque nunca suelto tacos.
Los de la organización del concierto son unos capullos, entre otras cosas, porque no se dignaron a preparar la plataforma para discapacitados y, tras una presión y algo de miedo por represalias (tenían motivos), decidieron montar la plataforma para subirnos a las gradas del anfiteatro de esa plaza de toros.
Yo no digo ná, que luego todo se sabe, pero los de Extremoduro berrearon a lo lejos, y no pudimos "disfrutar" de sus muecas ni sus acordes estridentes, porque algún gilipollas decidió que, como había llovido, allí no iba nadie en silla de ruedas. Mamones... (ale Alberto, continúa tú)
Publicar un comentario