lunes, 13 de octubre de 2008

El romanticismo

No puedo negarlo, soy una romántica empedernida.  Y ahora que estamos en otoño, llegan los días de frío, una le da por ver películas, y se pone romántica. Pues sí, he visto "Un buen año", y me ha gustado tanto, que me han dado ganas de comprarme el libro, titulado "Un año en la Provenza", para después hacer un recorrido por esa maravillosa zona. Decidme si después de leer este fragmento que os voy a poner, no es para ponerse a flor de piel.
"Quisiera pasar el resto de mi vida con  una diosa irracional y suspicaz,  una ración de celos y de genio, una botella de vino que sepa como tú y una copa que esté siempre llena".

Acto seguido le da un beso, y dice: "Disculpa mis labios, encuentran el placer en los lugares más inesperados". 

Yo no sé vosotros, pero a mi me dicen esto y vamos... es que me derrito. 

Es que me gusta mucho la Provenza, el vino, la tranquilidad y el ambiente que se respira allí, si además lo enderezas con una escena así, que más se puede pedir. Que se pare el tiempo y no corra ni un instante más.

Ay.. no tengo remedio, todo el mundo tenemos defectos y el mío es el romanticismo, así que cuanto más romántica y pastel sea una película más me gusta. Creo que es algo intrínseco en la mujer. Creo que todas añoramos que un día aparezca por la puerta un príncipe azul, nos rescate y nos lleve al sitio más maravilloso del mundo con una declaración de amor impresionante.
Yo ya tengo el príncipe azul, ahora me falta la segunda parte. No quiero decir con ello, que no me haga muestras de amor, me las hace y me quiere un montón y yo a él también. Pero es el rollo película con el que soñamos de vez en cuando, creo que soñar es bueno.  Hay cosas en este mundo que no quiero perder de la niñez, como la inocencia y los sueños. 

Bueno espero que veáis la película si no la habéis visto y ya me diréis que os parece.  Que pensáis del romanticismo, es una enfermedad?? Buenas noches... Besos. 

1 comentario:

ACP dijo...

Hola, soy el príncipe azul... es que ser Russell Crow y llegar con una botella de vino de 100 euros la copa, tu media barba y una cuenta corriente saneada es atrayente hasta para mi... pero no existe vino comparable a la embriaguez que me provoca la nébula cada vez que la miro a los ojos y sus besos no tienen comparación... por lo que ni el mismísimo Russel Crow no hubiera encontrado palabras adecuadas a tal belleza y poderío. Pero el romanticismo no negará la escena de amor que cada día te mereces. Un beso.