domingo, 21 de septiembre de 2008

Mi silla

Estas cosas ya sé que pasan, pero cuando suceden, a una no lo hace ni chispa de gracia. El jueves en la noche, justo antes de entrar a un restaurante, la silla se me rompió. La barra de atrás partida. No veas que situación.. de primeras ya fastidié la cena, porque claro con tal panorama, lo primero que tenía que hacer es ver como arreglaba la situación. Lo ideal es tener una silla de repuesto, que en ello estoy, pero con los precios prohibitivos que tienen, como para estar comprándose sillas. No bajan de los 3.000 euros.
Además es que esta silla sólo la tengo dos años. Estas cosas me generan mucha impotencia. Ya no es cuestión de que tengas que arreglarla, es que tienes que buscar alguien que te pueda dejar una silla, y claro, alguien que más o menos tenga las mismas medidas que tú. 
No es tarea fácil, al día siguiente, no pude ir a trabajar, gestionando a ver quien me dejaba una silla y encontrando de que manera la podía arreglar. Al final, encontré las dos cosas, pero ya mañana perdida. 
Así que estoy con mi silla rota, que mañana mandaré a arreglar por mensajería a Valencia, y tendré que usar una silla que pesa más de 16 kilos mientras me la arreglan. 
Silla que yo sola no puedo subir al coche, ya tienes que estar pensando quien te ayudará antes de salir de casa, al sitio a donde vayas a ir. Porque claro una tiene vida laboral y social, y justo se te rompe la silla cuando tienes que ir a más sitios y de manera inexcusable.
En fin, ya os contaré que tal me va a ir los 3 días (espero) con la macro silla. 

Todavía estoy con la resaca de haber salido ayer de fiesta, así que perdonar que sea breve...
Desearme suerte, que mañana me espera un día espero que muy grato. Ya os contaré.

1 comentario:

ACP dijo...

¿Algún soldador de Titanio lee esto? Lo pregunto porque en ese día, lo más importante era encontrar a alguien que en la región de Murcia nos pudiera soldar la silla. Estaría bien encontrar a alguien cerca por si las moscas, que no he visto a la Nébula tan afectada desde hacía tiempo.
Gracias Rebeca por tu ayuda. Besos